Esto
es un ejecutivo que sale tarde de casa y esta preocupadisimo porque tenia
que dar una charla en un meeting importantisimo. Total, que ya esta
llegando tarde, y todo desesperado va y promete: -Dios, por favor, dame un
espacio para aparcar enfrente del trabajo para que no llegue tarde a la
reunion, y a cambio ire a misa
todos los domingos. Total, que llega al trabajo y, efectivamente, ahi hay
un sitio para aparcar justo enfrente de la puerta. -Nah, Dios, olvidalo,
ya he encontrado yo un sitio. |